Se cumplen 40 años de la dudosa muerte de Cafrune en Benavidez

El artista folclórico Jorge Cafrune, murió hace 40 años víctima de un dudoso accidente, nunca esclarecido, que ocurrió la madrugada del 1 de febrero de 1978 en la localidad  de Benavídez, Tigre.

El cantor, qu etenía entonces 40 años, sufrió el accidente que le ocasionó la muerte en la Ruta 27, a la altura de Benavídez, al ser embestido por una camioneta conducida por Héctor Emilio Díaz, de 19 años.

Cafrune iba montando a caballo rumbo a Yapeyú (Corrientes), junto a su amigo Fino Gutiérrez, para participar del homenaje por el bicentenario del nacimiento del general San Martín. Cafrune estuvo tirado en el pavimento muchas horas sin que llegara ayuda. Las costillas enterradas en sus pulmones fueron fatales y murió tras agonizar largo rato.

En la localidad de Benavidez se rumoreaba el nombre de un tal “Héctor”, que supuestamente fue quien conducía la camioneta que embistió al caballo que montaba el folclorista. Tiempo después se vinculó al conductor y el vehículo con López Rega.

Días antes había actuado en el Festival de Folclore de Cosquín, donde no solamente incluyó en su repertorio una canción prohibida por la dictadura militar (al respecto hay dos versiones contrapuestas, una indica que fue “Zamba de mi esperanza” y la otra que se trató de “El orejano”), sino que anunció que haría un raid hípico al lugar del nacimiento del prócer llevando consigo un cofre con tierra de Boulogne sur Mer, la ciudad francesa en la que murió el Libertador.

Yamila, hija mayor de Cafrune contó que “Hay numerosas conjeturas posibles. “Que detrás del accidente estuvo Gendarmería, o la Triple A. Es sabido que López Rega dijo que Cafrune era más peligroso con una guitarra que un ejército con armas. Es sabido que sus discos estaban prohibidos: En Radio Nacional de Córdoba guardan un disco que tiene los temas que no podían pasarse tachados con birome en la tapa y rayados con un clavo adentro. Entre ellos estaba Zamba de mi esperanza. ¿Sabés cuál era la palabra prohibida…? Era la palabra esperanza”.

Graciela Geuna, sobreviviente del campo clandestino de concentración La Perla, declaró haber escuchado cómo el por entonces teniente primero Carlos Enrique Villanueva dispuso en ese lugar la muerte del folklorista, luego de que éste cantara en Cosquín Luna cautiva, una zamba “no autorizada”.

En el libro Jorge Cafrune-memoria de un hombre libre, publicado en Córdoba en 2004 por Héctor Ramos, se recupera el anuncio de esa travesía y se dice que Cafrune expresó al respecto: “Me amenazaron diciéndome que si hago el viaje moriré. Dicen que un zurdo no puede mancillar la tierra de San Martín. Siempre dije que no soy comunista”.