Cada 24 de marzo, las siluetas rememoran historias en las paredes de zona norte

El típico homenaje a los desaparecidos y las víctimas de la dictadura lleva más de 30 años, y desde la Comisión por la Memoria, la Verdad y la Justicia de zona norte cuentan su significado y su historia.

34 años pasaron del primer siluetazo realizado por las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo en las marchas de la Resistencia, y hoy, luego de ese tiempo, esta conmemoración es una de las tradiciones más fuertes que se lleva adelante para recordar a las víctimas de la última dictadura cívico-militar cada 24 de marzo.

El arte y la cultura siempre han sido herramientas fundamentales de la resistencia: desde la música, los talleres y las charlas se han intentado reconstruir historias, contar anécdotas y revivir las mejores épocas de las personas por las que todavía se pide justicia. Así lo cuenta Graciela Villaba, integrante de la Comisión por la Memoria de Zona Norte: “El significado que tienen las siluetas es volver a traer al desaparecido al lugar donde nació, donde trabajó, donde militó. Ver los nombres en las siluetas para nosotros significa muchísimo, porque de allí surgen historias de vida. Tratamos de recordarlos durante ese día con alegría y con respeto, es una tarea muy fuerte”.

En cuanto a los comienzos de la pegatina de las siluetas, la democracia fue también la vuelta de la expresión mediante el arte libre: en 1983 se registró la primera en Plaza de Mayo y desde ese entonces se replicaron en distintos lugares de la provincia y el país, y zona norte no fue la excepción.

“Al principio no sabíamos quien los hacía, porque uno se levantaba el 24 y las siluetas ya estaban colocadas en distintas paredes de los barrios de la zona. A partir del compromiso y de la participación, se abre esa puerta para entrar a la confección y la colocación de las siluetas en los distintos barrios”, continúa Villalba.

Otra perspectiva importante sobre las siluetas, son las paredes sobre las cuales se pegarán: “Hay lugares específicos para ubicarlas, tratamos de coordinar con los municipios para que nos informen dónde están las paredes libres, y eso cambia año a año. De todas maneras, siempre se trata de armar un corredor desde Tigre a Vicente López, para darle continuidad a la pegatina. Eso también es parte de la dinámica de lo que rememoramos”.

Este año, las siluetas de los desaparecidos por el golpe cívico-militar que comenzó aquel 24 de marzo de 1976, recorrerán las calles de zona norte, contando sus historias, recordando sus nombres, apropiándose de sus lugares de vida y sosteniendo en sus imágenes el pedido por Memoria, Verdad y Justicia.

Fuente: Mariano Fernández para QuePasa
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