Un recorrido por el Puertas del Alto

Salimos a recorrer al Puertas Adentro del alto en su día de cierre. Amigos, enigmas, arte en un evento que crece año a año.

Muestra en la Casa de la Cultura

Domingo. Se presentaba la disyuntiva existencial: ir al supermercado, ante el apremio de alacenas y heladera vacías,  o al Puertas Adentro (una marca es una marca, hagan las paces o compren los derechos del nombre a María de una vez y volvamos a llamarlo Puertas Abiertas). Pero de pronto, perdido entre tantos eventos de la Agenda Cultural del QuePasa, aparece que La Lija (si no conocen al grupo, por favor, por favor, no dejen de ir a verlos pronto) toca, al medio día,  en Tiempos Modernos. Fue el elemento que desempató hacia el lado de la cultura el destino del domingo.

Después de paella y recital en uno de los barcitos más bellos de la zona norte, enfilamos a San Isidro. El mapa que nos dimos fue orientado con una consigna clara: vamos a ver a los amigos y alrededores.

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Pinturas de Lucila Guerrero.

Arrancamos en el atelier de Luli Guerrero, Libertador y Chile, al lado de la gasolinera en la cual tiene acciones el Ministro de Energía. Ahí la Guerrero estaba para recibirnos

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Enigmática presencia en la puerta del Consejo Escolar.

con sus pinturas, cerámicas y el mate presto a salir. Apuramos unos amargos, le chusmeamos la obra, nos instruimos sobre la Casa de Japón en Boulogne (¿?), recabamos información sobre otros puntos y encaramos hacia el Consejo (con “S”) Escolar, que se sumó este año al Puertas del Alto, donde esperábamos encontrar otros amigos.

En la puerta del Consejo, ¿bienviniendo? al visitante, nos encontramos con una enigmática señora (ver foto). Desconcertante. El arte contemporáneo da para mucho… pero digamos que no entendimos el valor estético de la intervención artística en la vía pública.

Los amigos no estaban, entonces partimos para la muestra Florencia Berto, en el Concejo (con “C”) Deliberante. Para quién acostumbra andar ese pasillo los días de sesión, fue una grata experiencia encontrarlo convertido en galería, con música de fondo y luces resaltando los cuadros. La muestra se presentó en el puertas estará hasta el 14/6 para visitarla.

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Muestra de Florencia Berto en el HCD

Seguimos, hasta la Casa de la Cultura. Dadaismo frente al Seminario de San Isidro. Divertida conjunción. Mesas con propuestas “para que la gente intervenga”, vuelta rápida por la muestra y enfilamos para Taller Alsina, de Euge Mendoza.

Taller Alsina fue de lo que más me gustó del Puertas. La negra Mendoza viene trabajando desde hace tres años sobre los personajes y las situaciones de la galería que está a metros del taller, sobre la calle Alsina, a unos 40 metros de Centenario. La remiseria, el bar, la tapicería. Un universo maravilloso que ha sido fuente de inspiración de una obra. Es sin duda una historia que exige ser contada en otra nota.

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La obra de Eugenia Mendoza sobre la galeria de la calle Alsina.

Budín mediante, dejamos taller Alsina para cerrar el recorrido el Ambos Mundos (Chubut, frente a Plaza Alsina). Nos habían dicho de un ciclo de cantautores, y al llegar, efectivamente, nos encontramos Denise Dumas cantando. Lindo. Pero nosotros íbamos

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“Argentina ahorra” de Lucas Mader

a ver la obra y  tuvimos que esperar un rato, y apurar la recorrida porque ya estaba en el micrófono Javier, que cantó después. La galería presentaba una muestra colectiva con la idea de “La Máquina de Hacer Billetes”. Un besito para Amado. La muestra: atractiva y diversa, con el fetiche del billete que siempre garpa.   Valió la visita. Saludo a los amigos y nos fuimos, dando por concluida la vuelta, mientras Javier cantaba: “se está poniendo difícil el Pago Fácil”.

Se escucharon varias críticas al Puertas… y queremos dejar acá nuestra posición: nos gusta el Puertas. Tal vez se pueda difundir mejor, tal vez. Tal vez haya que diferenciar mejor los circuitos, o destacar algunos puntos o eventos y que no se pierdan entre otras cosas que, tal vez, no tengan tanta relevancia. Tal vez. Seguramente aquellos Puertas originarios que la nostalgia trae a la memoria de algunos, tenían algo que estos ya no tienen. Seguramente. Pero ni quien escribe, como espectador, ni mis amigos, como artistas, eran parte ellos.