Los fusilamientos clandestinos de José León Suárez fueron un episodio represivo en el marco del levantamiento del general Juan José Valle contra la dictadura de Aramburu en 1956, dentro del movimiento más amplio de la Resistencia peronista. El gobierno de facto dispuso el fusilamiento público del propio General Valle y diecisiete militares sublevados, así como el fusilamiento clandestino de dieciocho civiles, en la localidades de Lanús y en los basurales de José León Suarez. Allí un grupo de civiles fueron masacrado antes incluso de que fuera dictada la ley marcial.
De las doce personas fusiladas en José León Suárez, cinco murieron en el acto (Carlos Lizaso, Nicolás Carranza, Francisco Garibotti, Vicente Rodríguez y Mario Brión) y siete sobrevivieron.
Los 18 fusilamientos clandestinos permanecieron desconocidos hasta que el periodista Rodolfo Walsh investigó los que se habían producido en José León Suárez, publicando su investigación en 1957 a través de un histórico relato novelado titulado Operación Masacre, en el que cuenta paso a paso el proceso de esa noche trágica.
su figura crecerá justicieramente en la memoria del pueblo, junto con la convicción de que el triunfo de un movimiento hubiera honrado al país la vergonzosa etapa que le siguió, esta segunda década infame que estamos viviendo
El general Juan José Valle encabezó una rebelión cívico-militar la cual es desarticulada en horas. El 12 de junio, Valle, es fusilado junto a 26 personas más. El día que va a ser asesinado, Valle le escribe una carta al presidente de facto Pedro Eugenio Aramburu: “Dentro de pocas horas usted tendrá la satisfacción de haberme asesinado. Debo a mi Patria la declaración fidedigna de los acontecimientos” (...) “Nuestro levantamiento es una expresión más de la indignación incontenible de la inmensa mayoría del pueblo argentino”.
Una de las casas que se utilizaron como punto de reunión de los sublevados durante el levantamiento de Valle, fue la ubicada en Hipólito Yrigoyen 4519, en la localidad de Florida. (ver nota: Noya: “Parte de la resistencia a la dictadura fusiladora de 1955 se inició en Vicente López”). El dueño de casa era Horacio di Chiano que habitaba el departamento delantero y le alquilaba a Juan Torres el departamento del fondo. Los que estaban allí esa noche del 9 de junio fueron secuestrados y muchos de ellos asesinados en el basural de León Suárez.
“Por su puesto Valle actuó, y entregó su vida, y eso es mucho más que cualquier palabra. La comprensión de su actitud es hoy más fácil que hace diez años; será más fácil aún en el futuro; su figura crecerá justicieramente en la memoria del pueblo, junto con la convicción de que el triunfo de un movimiento hubiera honrado al país la vergonzosa etapa que le siguió, esta segunda década infame que estamos viviendo”, relata Walsh en su aclamada obra.