Este viernes, se sucedió un nuevo capítulo del caso del intercambio de mensajes en un chat de WhatsApp de un grupo de alumnos de la Escuela Secundaria N°4 “Alicia Moreau de Justo” de la localidad de Ingeniero Maschwitz que hablaban sobre un ataque a la institución y que generó preocupación a la comunidad y las autoridades. En la puerta de la institución, grupos de padres se cruzaron y discutieron sobre la responsabilidad de las autoridades de la escuela frente al hecho.
Por un lado, hubo reclamos por parte de familias que exigen respuestas institucionales y garantías de seguridad. "Nosotros también tenemos derechos", "Queremos estudiar sin miedo" y otros carteles se leyeron en la puerta de la institución. Por otro lado, estaban los padres de quienes llevaban a sus hijos al colegio y defendieron el accionar de las autoridades, argumentando que se había logrado prevenir un desenlace que podría haber sido mucho peor.
Si bien la escuela permanece abierta, parte del alumnado no asistió a clases ante el temor de represalias o posibles consecuencias derivadas de los mensajes, explicó una de las madres que se encontraba en el lugar pidiendo explicaciones y medidas concretas para proteger a los estudiantes. “Mi hijo no va a venir al colegio hasta que no haya seguridad”, expresó la mujer y pidieron controles para el ingreso a la institución.
A raíz de las denuncias realizadas contra los adolescentes que escribieron los mensajes en un grupo de WhatsApp sobre un posible ataque a la escuela, la Justicia de Menores intervino y dictó una medida preventiva: los estudiantes involucrados no podrán acercarse a menos de 100 metros de la institución por un período de cuatro meses, y durante ese tiempo deberán continuar sus estudios mediante clases virtuales o de otro tipo.
El caso continúa siendo investigado por la Fiscalía del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil N°2 de Zárate-Campana, que tomó declaración a las familias de los involucrados. La identidad de los menores no fue difundida oficialmente.
Desde el Municipio de Escobar se implementó un operativo de seguridad en los accesos a la escuela, y equipos de orientación escolar, inspectores educativos y profesionales de salud mental trabajan con estudiantes, familias y directivos.
Autoridades locales señalaron que una de las alumnas que inició la conversación ya contaba con un seguimiento especial por parte del sistema educativo debido a su estado de salud mental. “Fue clave el aviso inmediato de sus propios compañeros”, destacaron desde el municipio, al tiempo que remarcaron la necesidad de un abordaje integral entre la Provincia, el Municipio y la comunidad educativa.