Daniel Arroyo, ministro de Desarrollo Social, afirmó que la posibilidad de pagar un nuevo Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) "no está descartado" para mitigar los efectos económicos de la segunda ola de coronavirus que atraviesa el país.
"Está claro que estamos en una situación crítica en materia social y evaluamos permanentemente qué medidas de ayuda tenemos que aplicar", señaló el ministro en declaraciones a El Destape Radio y en esa línea sostuvo que "un nuevo IFE no está descartado".
Además, indicó que "de los 9 millones de personas que recibieron IFE hay tres millones que volvieron a la actividad, otros tres con dificultades y otros tres con muchas dificultades".
En ese sentido, el funcionario se refirió a la "realidad de la pobreza" y dijo que tiene "tres caras: el pobre con trabajo formal, que tiene recibo de sueldo y aún así no le alcanza para llegar a la canasta básica; el que es pobre con trabajo informal y la persona que recibe asistencia del Estado".
Durante los últimos 9 días y a raíz del confinamiento estricto dispuesto para reducir la circulación del virus "hubo un parate en la actividad informal" y "hay sectores que requieren ayuda y entonces vamos evaluando permanentemente la situación", dijo el ministro.
A su vez, Arroyo sostuvo que los dos "ejes centrales" de las políticas del Estado son la emergencia alimentaria y el trabajo.
En relación al primero, adelantó que "las personas que compren con la Tarjeta Alimentar leche, carne, frutas y verduras tendrán descuento del IVA" porque "la idea es que paguen menos impuestos los que menos tienen".
Además se desarrollará una aplicación para el celular de modo tal que "quien tenga la Tarjeta Alimentar pueda comprar no solo en el comercio, sino a los pequeños productores y emprendedores a través de un código QR", agregó.
En relación al segundo eje, el del trabajo, Arroyo remarcó el Programa Potenciar Trabajo "para las personas que están en situaciones más críticas" y del Repro2 "que estaba destinado a los del sector privado y se amplió a monotributistas y a emprendedores".
Finalmente, declaró que "del aporte a las grandes fortunas el 15% irá para la urbanización de los 4.440 barrios populares".