El poker es un juego de naipes muy popular, y lleva siéndolo desde hace mucho tiempo. Algunos sitúan sus orígenes en el As-Nas persa, aunque otros lo relacionan también con una especie de domino de cartas al que jugaba el emperador chino en el siglo X. En cualquier caso, este entretenimiento ha ido evolucionando a lo largo de los siglos e, incluso a día de hoy, no hay una única forma de jugarlo.
Las diferentes variaciones del poker
Existen diferentes juegos de poker. Cada modalidad tiene sus particularidades y se diferencian, entre otras cosas, por el número de cartas descubiertas y tapadas y el número de rondas de apuestas que se realizan durante una partida. Aquí hacemos un repaso por las principales variantes de póquer que deberías conocer:
- Texas Hold’em: La modalidad más extendida, los jugadores inician la primera ronda de apuestas con dos cartas ocultas. Tras estas apuestas, se disponen tres cartas comunitarias. Y así hasta hacer tres rondas de apuestas y tener cinco cartas comunes.
- Omaha Hi: En este caso, los jugadores empiezan las primeras apuestas con cuatro cartas tapadas que solo conocen ellos. Formarán su mano con dos de estas cartas y tres de los naipes comunitarios durante la partida.
- Omaha Hi-Lo: La principal diferencia con el Omaha Hi es que el bote se lo reparten entre el jugador que ha conseguido la mano más alta y el que ha conseguido la mano más baja (de ahí el nombre).
- 5 Card Draw: Esta variación consiste en una ronda para coger cartas y dos rondas para realizar apuestas. Empezarán con una única carta tapada.
- 7 Card Stud: El crupier reparte tres cartas a cada jugador (una descubierta y dos tapadas). Tras la primera ronda de apuestas, los jugadores reciben otra carta descubierta. Y así hasta que cada uno tiene siete cartas.
Texas Hold’em, la variante más popular
En este artículo, prestaremos especial atención a la variante más conocida y habitual: el Texas Hold’em.
Como ocurre con el póquer, son algo inciertos los orígenes del Texas Hold’em. No obstante, existen ciertos indicios para pensar que nació en Robstown, Texas, a principios del siglo XX. De allí, ya se extendió hasta Las Vegas y el resto del país.
Una de las razones que explican la popularidad de esta modalidad es por la exposición que se ha hecho de ella a través de la televisión y el cine, especialmente a partir de la llegada del nuevo milenio. Es también la que se juega en el Evento Principal de la Serie Mundial de Póquer, en su versión sin límite.
Cómo ser un experto en el Texas Hold’em
1. Elige bien tu posición
Cuando empiezas, es importante saber colocarse bien en la mesa. Si te sitúas a la izquierda del crupier, tendrás que apostar primero con la ciega pequeña. En cambio, situarte en última posición (conocida como la posición del botón) te dará una clara ventaja. Sabrás cuántos jugadores siguen en la partida y cuántos se han retirado ya, lo que te permitirá calcular mejor cuánto debes apostar en cada ronda.
2. Estudia bien a tus adversarios
Eso no solo significa aprender los puntos débiles y los puntos fuertes de tus contrincantes antes de empezar la partida. Saber leer a tus oponentes significa sobre todo aprender tácticas para estimar aproximadamente la mano que puede tener cada rival, ya sea fijándose en la forma que tiene de jugar o en su expresión corporal. Intenta determinar también quién se está marcando un farol.
3. Aprende sobre estadística y probabilidades
Los mejores jugadores de Texas Hold’em son aquellos que entienden de estadística. Poder anticiparse a las posibles jugadas de tus adversarios también pasa por las probabilidades que tienen de tener una u otra combinación de cartas. Este mismo conocimiento puede servirte a ti mismo para aprender a retirarte de una partida a tiempo o a saber cuándo ser agresivo si esas probabilidades te favorecen.
4. Utiliza el farol con inteligencia
Dominar el farol puede ayudarte a ganar a la larga, pero es importante primero que entiendas bien el concepto. La técnica del envite no debería utilizarse tanto cuando se tienen malas cartas, sino que incluso es mejor cuando las tienes buenas. Deberías hacer ver que los faroles son prácticamente apuestas reales, pues es así cuando confundirás más a tu contrincante y eso solo puede ir a tu favor.
5. No tengas miedo a retirarte pronto
Los jugadores profesionales no tienen miedo a retirarse, incluso después del flop (cuando se descubren las tres primeras cartas comunitarias). Lo único que conseguirás forzándote a seguir en la partida cuando no tienes buenas cartas es perder dinero. Los expertos recomiendan retirarse después del flop incluso cuando piensas que puedes ganar con cartas de valor bajo.
Práctica y paciencia
Lo que tienen en común todos los jugadores profesionales es que han practicado mucho antes de participar en los mejores torneos internacionales. A esos años de experiencia también se le suma mucha paciencia. No pretendas convertirte en un experto de la noche a la mañana y controla tu ímpetu también en el tapete. Las prisas nunca son buenas y menos cuando hay dinero en juego.