Con un nuevo desempate, se aprobó la creación de una Secretaría de Modernización

El oficialismo de San Isidro junto al PRO aprobaron con el desempate del presidente del Concejo Deliberante, el proyecto para la futura Secretaria de Modernización. Hubo cruces y polémica en una sesión que duró más de cinco horas.

El Concejo Deliberante de San Isidro aprobó el Plan de Modernización de la Administración Municipal de San Isidro. Se trata de un proyecto presentado por el PRO y tomado por el oficialismo, por el cual se crea una nueva Secretaria que estará bajo responsabilidad política del PRO. El proyecto se debatió en sesión durante casi tres horas. Con un apretado 12 contra 12, nuevamente el presidente del Concejo Deliberante, Carlos Castellano tuvo que desempatar la votación.

La oposición agrupada en los bloques del FR, FPV, Libres del Sur, ConVocación y Consenso por San Isidro, propusieron un despacho de minoría con la creación de otro Plan de Modernización. Las críticas rondaron en la falta de un “plan verdadero” y la creación de una nueva estructura burocrática municipal.

El primero en defender el proyecto de creación de la Secretaria fue el presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, Pablo Fontanet: “Este Plan lo que pretende es tener una mirada integral de toda la administración, que permita profundizar el acercamiento con el vecino. Siempre creemos que se puede dar un salto para mejorar".

Desde el bloque del PRO, Rosalia Fucello, autora del proyecto sostuvo: “Estoy segura que esto va a ser un área para contribuir a mejorar la calidad de vida de los vecinos de San Isidro. Hablamos de transparencia, apertura de datos, participación ciudadana”.

Asimismo criticó a la oposición de poner palos en la rueda, “no formamos parte de la vieja política, no somos todos iguales. En San Isidro gobierna Cambiemos, al igual que en Provincia y en Nación somos parte de un equipo”, contestó.

Por su parte, Jorge Álvarez, del oficialismo local, si bien adelantó su voto positivo, realizó observaciones a los dos proyectos. “Modernizar el Estado es una prioridad para el vecino, pero no es necesario el desarrollo de una gran infraestructura burocrática, necesitamos aprovechar la existente”.

Por otro lado, advirtió que “el desarrollo de nuevas tecnologías requiere un control sobre el uso de los datos, esa es una objeción que manifiesto de ambos proyectos”. Y defendió el acuerdo político y el consenso separándolo de la “compra de voluntades”. “Formo parte de un acuerdo político y tengo mis observaciones, pero tengo la esperanza que el Ejecutivo va a considerarlas y reglamentar mejor este proyecto”.

Desde el bloque del Frente Renovador, Marcela Durrieu argumentó que “después de tantos años el oficialismo admitió que hay que modernizar San Isidro. Yo también cambio las bombitas por led en mi casa, pero de lo que se trata es de crear instituciones de control de la gestión y participación. Con el proyecto del oficialismo nos encontramos con una nueva superestructura para hacer nada, son todas expresiones de deseo”. Y agregó que “para modernizar el Estado solo se necesita la voluntad política del intendente”.

Desde el PJ-FPV, Fabían Brest criticó la falta de un plan, la idea que de una secretaria “no podría nunca trabajar trasversalmente con las distintas áreas del Municipio” y advirtió: “Con este proyecto abrimos una puerta para que el Concejo Deliberante pueda armar el organigrama del intendente. En 25 años jamás vi al oficialismo defender un proyecto de otro bloque. Este plan va a generar problemas de gobernabilidad hacia futuro”.

En el mismo sentido, Leandro Martín se mostró desconfiado sobre la voluntad del proyecto y sostuvo: “No creemos en un gobierno municipal que durante 23 años se negó a modernizar, no apostamos  mejorarle la situación política a unos dirigentes, si no a mejorarle la calidad de vida al vecino”.

Desde el bloque vecinalista de ConVocación por San Isidro, Marcos Hilding Ohlsson, adelantó su voto negativo e hizo referencia a la cantidad de tiempo que los bloques opositores vienen llevando adelante la iniciativa de un plan de modernización y “desde el oficialismo nunca le dieron lugar” y remarcó que “lo más importante es preguntarse para qué se genera el proyecto y qué exigencias se le van a pedir al Ejecutivo”. 

“Es un despropósito que la Modernización termine en un canje político. El proyecto es una cáscara vacía, no tiene diagnóstico de la situación del distrito”, opinó Federico Gelay acerca del acuerdo de oficialismo con el PRO.

La aprobación del proyecto se desarrolló de forma nominal. Los 12 votos a favor del proyecto de mayoría involucran a los concejales Andrés Rolón, Pablo Fontanet, Jorge Álvarez, Elvira Ares, Juana Posse, Claudia Núñez, María Eugenia Arena, Carlos Juncos, Hernán Marotta, Rodrigo Seguín, Rosalía Fucello y el presidente del cuerpo deliberante, Carlos Castellano que desempató la votación.

Mientras que los 12 votos restantes corresponden a: Marcela Durrieu, Gonzálo Beccar Varela, Juan Medina, Elizabeth Aguirre, Fabián Brest, Leandro Martín, Juan Ottavis, Federico Gelay, Marcos Hilding Ohlsson, Martín Lutufyan, Manuel Abella Nazar y Clarisa Demattei.