El 21 de diciembre del 2000, Darío Riquelme de 16 años y un cómplice, intentaron robar la sucursal de San Isidro del banco Itaú-Buen Ayre, en avenida Márquez al 700 , y para proteger su huída tomaron de rehenes al músico Mariano Witis, de 23 años, y a su amiga Julieta Shapiro. Según constancias del expediente, tras una persecución, el auto en el que huían los asaltantes con los rehenes fue interceptado por efectivos de la policia bonaerense. En ese momento, Riquelme, tiró el arma y Witis gritó que él era rehén y ajeno al robo, pero el cabo Rubén Emir Champonois disparó igual y mató al joven delincuente y al músico.
El caso se volvió un ícono del gatillo fácil y la violencia institucional y tuvo un elemento distintivo: los padres de Mariano Witis pelearon por que se haga justicia por los dos asesinatos, tanto el de su hijo como el del de Darío Riquelme.
"Definamos en estos tiempos turbulentos donde la violencia institucional se ha incrementado durante el aislamiento social qué policía queremos, democraticemos a la policía pero también a la Justicia porque si no sanciona las ilegalidades de las fuerzas de seguridad lo que no se sanciona se repite", dijo a Télam Raquel Witis, madre de Mariano.
Amigos y familiares del músico harán este lunes por la mañana a través de youtube una jornada denominada Mariano y Darío en la que habrá videos "recorriendo la vida de Mariano en el plano familiar, escolar, musical".
"Ese mismo día lanzaremos una convocatoria con Suteba San Isidro para que escriban sobre violencia institucional. La idea es que presenten cuentos, poemas, rap lo que quieran escribir sobre ese tema", contó Raquel, quien dijo que el evento se llamará como su hijo y el adolescente porque "los dos fueron fusilados el 21 de septiembre".
En tanto, la madre de Witis recordó que "el proceso judicial fue escandaloso, muy largo" y que si bien durante estos 20 años hubo avances para terminar con la violencia institucional "todavía falta mucho camino por recorrer".
"En 2004 apareció la consigna 'derechos es igual a seguridad', en 2006 (León) Arslanián, entonces ministro de Seguridad bonaerense, tomó 'seguridad es igual a más derechos'. Después vino la campaña nacional contra la violencia institucional y esto ha incidido en la formación de las fuerzas de seguridad en esos momentos pero al no sostenerse en el tiempo estos cambios y reformas no puedo evaluar cuál de las acciones fue la mejor o cuál hay que mejorar o sacar", analizó.
Según Raquel, los organismos de derechos humanos y familiares de víctimas pusieron en "agenda la seguridad democrática" pero no la pudieron "sostener en el tiempo".
"Y después vino la gestión macrista que arrasó con los pequeños avances que se habían logrado, esto es nefasto para la población que sufre la violencia de los agentes de seguridad y también para ellos que no saben dónde están parados", señaló.
La mujer añadió que hay que dar la batalla cultural con los discursos sociales que consideran que hay vidas que son más valiosas que otras" ya que estos crímenes "no dañan solamente a la víctima y a sus familiares daña a toda la sociedad y hay sectores que no lo comprenden".
Respecto al crimen de su hijo, Raquel aseguró que para ella "fue ayer y sin embargo pasaron 20 años" y sostuvo que "la lucha es sanadora y es lo que permite sobrellevar esas pérdidas terribles que son irreparables".
"El objetivo es que no haya más ni Marianos ni Daríos y para eso hay que trabajar colectivamente desde las organizaciones de derechos humanos, desde la comunidad y también incorporando al Estado, que tiene las herramientas para poder llevar adelante políticas públicas que erradiquen la violencia institucional", expresó.
Witis recordó que en su caso "demoraron catorce años en tener una sentencia definitiva y más o menos digna que fueron quince años de cárcel por los dos homicidios y hubo que lucharla".
"Es mucho tiempo y cuando llega no sana como debiera sanar. Si bien la justicia no devuelve al ser querido sí le marca los límites al Estado en el uso de la fuerza", indicó la madre del músico.
Y en ese sentido agregó: "El excabo estuvo siete años en libertad condicional, ningún pibe de ninguna barriada popular tiene tantos años de condicional, muchos actores judiciales son benignos con los que portan uniforme y muy duros con los pibes pobres, entonces esta justicia no nos sirve y tenemos que democratizarla".
En agosto de 2003, Champonois fue condenado a ocho años de cárcel, esa condena fue elevada luego a 12 años y nueve meses, y una nueva revisión la fijó en 15, además de 10 de inhabilitación para ocupar cargos públicos y portar o tener armas de fuego.
En 2014, la Corte Suprema de Justicia de la Nación confirmó la condena a 15 años de prisión para el ex policía, quien estuvo solo 4 años y 9 meses en la cárcel ya que luego accedió a la libertad condicional.
Fuente: QUE PASA WEB / Télam