Las Mujeres Pro realizaron una volanteada en el Mástil de San Isidro para conmemorar el Día Internacional de la Mujer Trabajadora.
“Las mujeres no necesitamos de un día, pero si esta bueno recordar cómo fue la historia de las mujeres, todo el esfuerzo y la importancia del sacrificio que se hizo durante muchas décadas para llegar hoy acá y no ver al hombre como un enemigo, sino como nuestro aliado para lograr una sociedad más justa, que en definitiva es mejor para todos”, comentó a QuePasa la concejal del bloque Pro-Cambiemos, Rosalía Fucello, quien lidera el espacio de Mujeres Pro en el distrito.
Asimismo, estuvieron acompañando la iniciativa la Titular de la Comisaría de la Mujer, Leonor Lazara ; la Jefa de enfermeras del Hospital Central, Mariana Karuchek; Secretaria en el HCD de San Isidro, Elsa Trillo; Empleada de mayordomía del Edificio de Centenario 77, Martina; Médica nutricionista del Hospital Central, Dra. Prieto; Empleadas del área de limpieza en Espacio Público, María Romero y Vanesa Silva y del Cuerpo de Bomberos, Cabo Rafaela María Ozan.
“No necesitamos solamente una ley para que se logre la igualdad, tiene que ir acompañado con un cambio cultural. En el Municipio de San Isidro se está trabajando muchísimo desde todos los bloques durante todo el año con el tema, siempre hay propuestas de todo tipo y consenso con respecto a esta temática que nos atraviesa a todas”, agregó Fucello.
Y adelantó que durante este año desde su espacio propondrán como agenda legislativa del Concejo Deliberante, la creación de hogares nocturnos para mujeres en situación de calle. “Sabemos que es un camino largo, pero estamos con la intención de ponerlo en agenda de San Isidro”, concluyó.
Por su parte, la referente de Mujeres Pro Vicente López, Graciela Menéndez, también acompañó la volanteada y comentó: “Tenemos relación estrecha con toda la zona norte y la primera sección electoral. Las Mujeres Pro tenemos que salir junto con nuestra gobernadora tras el logo de Cambiemos a apoyar la igualdad de género. Queremos una sociedad más justa, que podamos trabajar y eso depende también de que tengamos un lugar donde dejar a nuestros hijos, no como un depósito, sino para que estén estudiando y capacitándose”.