En la cuarta sesión ordinaria del Honorable Concejo Deliberante de San Isidro, se trató la Rendición Cuentas por el año 2015, donde tras una paridad de 12 contra 12 votos, el presidente del HCD, Carlos Castellano, tuvo que encargarse del desempate, algo que resulta una novedad después de mas de 20 años donde el oficialismo maneja con comodidad las mayorías en el legislativo. Para la ajustada aprobación, el possismo contó con el apoyo del PRO y UCR, mientras el resto de los bloques se manifestaron en contra con fuertes críticas por la subejecución de partidas y la falta de obras y de transparencia.
En 2015 el presupuesto de San Isidro fue de $ 2.802 millones, donde el 60% de esos recursos provino de las tasas municipales. Los recursos finalmente percibidos por el Municipio fueron de $2.357 millones.
Pablo Fontanet fue el encargado de realizar un balance del período 2015 y lo enmarcó en un “contexto electoral e inflacionario”. Indicó que “se han cumplido las metas de aquel presupuesto aprobado hace un año atrás”.
Afirmó que a lo largo del año ha habido una discontinuidad en el giro de fondos de algunos programas, como el plan Nacer y que hubo retrasos de hasta cinco meses en el giro de fondos de fortalecimiento municipal y de inclusión social.
En cuanto a los ingresos que registró el municipio fue de 2.357 millones de pesos y egresos de 2.550 millones. “Un resultado negativo de 6,35% en relación al presupuesto definitivo”, precisó el concejal.
Señaló que uno de los ingresos más importantes son aquellos tributos de jurisdicción municipal que representan el 66,6% del total. “Esto da fortaleza a la gestión local, autonomía financiera”.
Las tasas representan el 92% del total de tributos, son las que mayor impacto tienen. Y remarcó que la tasa de comercio e industria ha crecido en cuanto al peso que tiene sobre el total del presupuesto en detrimento del abl. En 2014 la tasa de abl representaba casi el 58% y hoy el 54. La de comercio e industria representaba un 37% y hoy representa un poco más del 40%. “Esto tiene que ver con una decisión que ha tomado la gestión municipal de ejercer mayor carga tributaria con aquello sectores que tienen mayor capacidad contributiva”, aclaró.
En cuanto a los tributos de otros orígenes, el concejal indicó que la partida por coparticipación sigue siendo la que mayor impacto tiene, más del 85% de los recursos.
En cuanto al presupuesto de gastos, según el oficialismo "los parámetros se han cumplido". La secretaria general de gobierno y administración que tenía previsto un presupuesto de 12,32% y terminó ejecutando 12,35% del total. La secretaria de salud tenía un presupuesto de 24,54% y terminó ejecutando el 24,47. El Concejo Deliberante tenía un presupuesto de 2,53 y apenas superó el 2 del total del presupuesto. En cuanto a obras públicas se ejecutó un 5,5% y 7,5% en seguridad.
Sobre la estructura de gastos por objeto, de Servicios No Personales se había presupuestado un 36,97% y se terminó gastando 35,7%. En Recursos Humano se tenía previsto un 35,23% y se terminó ejecutando 35,27%.
“La rendición de cuentas hay que ver en la calle, en los miles de chicos que asisten a las colonias, a los vecinos que utilizan nuestro sistema de salud”. Y remató: “El 52% de los vecinos sanisidrenses aprobó la Rendición de Cuentas”.
Las críticas desde la oposición abarcaron las diversas áreas. En el caso del Frente Renovador hicieron fuerte hincapié en la política ambiental, el Espacio Público, los contratos de recolección de residuos. Asimismo se refirieron al gasto de publicidad y propaganda donde se registran cifras superiores a 80 millones de pesos.
En esa línea la presidenta del bloque, Marcela Durrieu, enfatizó en relación con los contratos de empresas que “hay que terminar con el capitalismo de amigos”, y explicó que “nosotros vemos que en la rendición de cuentas hay un programa de Atención Primaria que no tiene recursos y un Centro de Salud, que no existe”.
Desde Libre del Sur, Elizabeth Aguirre puso el eje en la subejecución de partidas y dejó en claro que “no avalamos que se realicen reducciones de gastos en las áreas de mayor impacto social como son la salud, la educación, el deporte y los grupos de mayor vulnerabilidad social como los niños y jóvenes, la tercera edad y las mujeres”.
Federico Gelay de Consenso por San Isidro subrayó la falta de obra pública, la discriminación entre zonas de inversión, la falta de paviementación y la discrecionalidad en el gasto.
Desde el Frente para la Victoria Leandro Martin observó que la rendición “no cumple con la ordenanza de acceso a la información pública ni tiene participación del vecino y que fue subejecutado en un 17%”.
Por su parte, Marcos Hilding Ohlsson de Con Vocación por San Isidro aseveró sobre la falta de transparencia destacó que “hay una mirada antigua, una visión caudillesca de la gestión en donde no se contestan los pedidos de informe ni se publican los contratos y las licitaciones”.
Rosalía Fucello del bloque PRO por su parte reveló que acompañararán la rendición pero que “no comparto la reasignación de partidas”. En ese sentido sugirió que “se gaste menos en publicidad y más en obras y en saldar deudas” y le pidió al oficialismo que “escuchen más”.
Por último, Jorge Álvarez defendió la rendición, remarcando el sistema de salud local, las luminarias en todo el distrito, la recuperación del espacio público, la política de embellecimiento urbano, el egreso de la primera camada de policía local y el resorvorio de Marquez-Rolón y Fleming. Y advirtió que “la provincia de Buenos Aires traslado su déficit a los municipios. Sin embargo en San Isidro se consolidó una estrategia fiscal con autonomía financiera de los gobiernos provincial y nacional: siete de cada diez pesos son propios”.
En un 12 contra 12 muy reñido, que ante esta paridad tuvo que desempatar el presidente del cuerpo Carlos Castellano. Quienes estuvieron a favor además del oficialismo fue el bloque de Cambiemos. En contra votaron todos los bloques de la oposición: Libres del Sur, Con Vocación por San Isidro, Frente para la Victoria, Consenso por San Isidro y el Frente Renovador.