El ex defensor de Chacarita, Sebastián Pena aseguró que "hubo un antes y después en las selecciones juveniles tras Qatar 1995", al cumplirse hoy un cuarto de siglo del campeonato mundial del que formó parte, bajo el mando del entrenador José Néstor Pekerman.
Si bien quedó en la memoria colectiva el equipo campeón del mundo de 1979, dirigido por César Luis Menotti y con Diego Armando Maradona y Ramón Ángel Díaz como figuras, tras el subcampeonato de 1983 "los juveniles no figuraron, y el equipo del 95 marcó un antes y después", dijo Pena en diálogo con Telam.
El zaguero, quien pasó por Chacarita como jugador en 2002-2004 y en 2011-2013 contó que el proceso "comenzó en octubre de 1994, con una convocatoria de más de 80 jugadores, de los cuales la mayoría eran de inferiores y solo dos o tres ya habían debutado en primera".
"En enero jugamos el Sudamericano, clasificatorio para el Mundial que se iba a jugar en Nigeria", detalló Pena.
Pero por un brote de malaria y meningitis en ese país, sumado al denominado Conflicto de los Ogonis, un problema político por la explotación de pozos petroleros por parte de una multinacional -con el aval del gobierno de entonces- en el pueblo indígena Ogoni, el Mundial se trasladó a Qatar.
"Íbamos a un país que la mayoría desconocíamos pero que fue muy lindo", describió 'Tomatito'.
De aquel Sudamericano "un 70 por ciento de los jugadores participó del Mundial" y reseñó que "no fueron, por ejemplo, Andrés Grande, Andrés Coria, Sebastián Méndez ni Rubén Bernuncio, y sí lo hizo Cristian Chaparro, quien no estuvo en todo el proceso, fue convocado tres días antes y llegó casi sin entrenamientos con el resto del grupo", recordó Pena.
Según el zaguero, "el Mundial se fue dando de a poco", y rememoró: "Vencimos a Holanda en el último minuto, contra aquel equipazo de Portugal no merecimos perder y luego derrotamos a Honduras con tres goles míos".
Con aquel triplete Pena se convirtió en el único defensor en la historia de los mundiales en anotar tres goles en un partido, con sendos cabezazos. "Me acuerdo que fue récord Guinness, haber hecho tres goles de cabeza en un solo encuentro, algo que no se dio más", recordó.
Pero no todo fue festejo tras ese partido: "Cuando llegamos al vestuario pensábamos que José nos iba a felicitar pero en realidad nos retó, porque si bien el equipo no venía jugando mal no aplicaba la idea del técnico", describió el ex DT del equipo de San Martín.
Pena aseguró que "a partir de la segunda fase el equipo se despertó, fue duro en todas las líneas y demostró carácter, juego y solidez, tanto contra Camerún como contra España y ante Brasil en la final".
"Nadie daba dos 'mangos' por nosotros, apenas había una pequeña ilusión por llegar a la final del Sudamericano (que perdió precisamente frente a Brasil), y en el Mundial no sabíamos que iba a pasar, fuimos con el objetivo de ir superando fases y al final se dio", contó el zaguero.
"En 20 años de carrera tuve muchas alegrías, pero aquel logro en Qatar en el inicio como futbolista fue enorme", conluyó Pena.