Tigre vuelve a jugar una final. Tigre vuelve a estar a un paso de conseguir una estrella. Empató con Argentinos Juniors por 1 a 1 en los 90 minutos por la semifinal de la Copa de la Liga con gol de Alexis Castro y ahora se enfrentará a Boca el próximo domingo, en el estadio Mario Alberto Kempes, donde obtuvo su único campeonato de Primera División en 2019: mucho más que un buen recuerdo.
Tigre arrancó con un 4-3-3 bien marcado pero con Castro de extremo por izquierda y Facundo Colidio por derecha, a diferencia del partido con River, pero que también mutaba a un 4-2-3-1, cuando Zabala en la salida rival como un volante mixto más.
Los primeros 15' fueron muy intensos, con los dos equipos midiéndose aunque arriesgar demasiado. Argentinos manejó un poco mejor la pelota en el centro y empezó a encontrar alguna que otra ventaja a espaldas de Sebastián Prédiger y Equi Fernández, con buenos movimientos de Carabajal y Florentín de afuera hacia dentro y Ávalos pivoteando. El Matador con mucho pelotazo en largo pero sin poder doblegar a los laterales rivales.
El Bicho le cubría muy bien la salida a Tigre y lo obligaba a dividir siempre para Blondel, y en esa segunda jugada es donde Argentinos ganaba y le comía la espalda al cuatro matador, que subía a buscar ese pelotazo. Tigre empezó a perder esos duelos, sumado a que Zabala, Castro y Equi Fernández no podían agarrar la pelota, por eso para los 30' el Bicho era superior dentro de lo parejo del partido.
A los 35', el Matador aprovechó un bajón en la intensidad del equipo de La Paternal, ajustó la presión en salida tapando a todos los receptores y se inspiró en algunas ráfagas, con un disparo cruzado que le taparon justo a Colidio y varios centros peligrosos.
Pocos minutos después, una acción cambió el juego: Florentín fue a presionar a Prédiger sobre un costado y se tiró muy fuerte contra el número 5. Merlos lo amonestó pero el VAR lo llamó por posible tarjeta roja. Tras revisar la jugada, corrigió su fallo y expulsó al 10 de Argentinos.
Si bien en los pocos minutos que quedaron para que culminara la primera mitad Tigre no le sacó provecho al hombre demás, se hizo más de la pelota y comenzó a mostrar un juego de mayor posesión, como no pudo tener en gran parte del primer tiempo.
Para el arranque del segundo tiempo, Tigre se hizo definitivamente dueño de la pelota y Argentinos, por el hombre de menos, tomó una postura de esperar y contragolpear. Pese a estar con 11, al Matador le costó hacer notar la diferencia de jugadores pero su jerarquía fue más y por eso se puso en ventaja a los 10. Retegui picó y recibió de Zabala por izquierda (gran recuperación de Prédiger unos segundos antes), llegó casi hasta el fondo, tiró el centro atrás y Alexis Castro, que venía teniendo un mal partido, la conectó de zurda de media vuelta para desatar la locura en el banco de suplentes y poner al equipo de Victoria 1-0 arriba.
El gol lógicamente lo envalentonó al Matador, que pasó a dominar claramente la pelota y los tiempos. Martínez hizo un ajuste que rindió a la perfección: Zabala y Castro de volantes por los costados a pierna cambiada, para cerrarse, que generen por dentro y tengan cancha de frente para detectar las diagonales de Colidio y Retegui. A los 24', saltaron a la cancha Protti y Magnín por Castro y Retegui.
El parate por cambios le quitaron frescura al Matador y Argentinos empezó a venirse, sin tantas ideas pero con cierto peligro, por eso a los 35' Martínez mandó a la cancha a Agustín Baldi (por Equi, sentido físicamente) y a Lucas Menossi por Colidio, para pasar a jugar definitivamente 4-4-2, cerrar el medio y taparle los caminos al Bicho, que siguió inquietando con algunos pelotazos cruzados y que casi lo empata por un error de Marinelli tratando de jugar la pelota en salida.
Cuando Tigre parecía tener la victoria en el bolsillo, Argentinos lo empató a los 43'. Se molestaron Prieto y Cabrera, el lateral despejó al medio con la derecha y la regaló. El Bicho la jugó rápido y le cayó a Ávalos, que pese a tener la marca encima, logró pegarle de zurda casi cayéndose para marcar el 1 a 1.
Entre el festejo y algún jugador de Argentinos en el piso, durante el tiempo de descuento casi no se jugó y todo tuvo que definirse en los penales.
Allí, Tigre se impuso gracias a la capacidad de sus pateadores, a la gigante figura de Marinelli, y un poco a la suerte, ya que Zalazar y Reniero estrellaron dos pelotas contra el travesaño. Para Tigre marcaron Magnín, Prieto, Blondel.
Con este resultado, el Matador se aseguró su lugar en la final de la Copa de la Liga, a disputarse contra Boca en el Estadio Kempes de Córdoba el próximo fin de semana, en día y horario a confirmar. Seis meses después de haber ascendido, Tigre tendrá la chance de sumarle la segunda estrella a su escudo en el mismo lugar y contra el mismo rival donde allá por 2019 ganaba la primera.