Tigre perdió con Lanús y sigue en el fondo de la tabla

Fue por 3 a 2. El Matador lo ganaba 2 a 1, pero la constancia que tuvo el Granate y no tuvieron los de Victoria logró que se lo dieran vuelta.

Tigre volvió a perder y su situación es preocupante. El Matador cayó por 3 a 2 ante Lanús en el José Dellagiovanna, en un partido que ganaba 2 a 1. En el complemento se dejó estar y el visitante lo dio vuelta.

Bajo una lluvia torrencial y luego de que el partido estuviera en duda, Tigre y Lanús salieron a jugar en un campo de juego repleto de agua pero que aguantó bien dentro de todo. Los primeros 15 minutos fueron un descontrol: la pelota iba de un lado a otro y costaba ser preciso.

El césped estaba rápido y había que pegarle de afuera. Y eso fue lo que hizo Agustín Cardozo. Le dieron unos segundos para pensar, le pegó algo liviano pero la pelota se desvió y se metió en el arco de Acosta para el 1-0. A partir de ahí, Lanús se empezó a venir con todo.

El Granate se envalentonó al verse en desventaja y le entraba por todos lados a Tigre, sobre todo a espaldas de un Genez que dejaba demasiados espacios. Pelotazo largo de Acosta a ese sector, control de Moreno y definición para el 1-1 de Lanús a los 30'.

Tigre parecía abatido pero siguió yendo por derecha, donde la cancha peor estaba y quizás más ventaja se podía sacar tirándola larga. Así fue como Armoa corrió un balón en largo, se desplomó en el área mientras Luciatti, ex Tigre, lo tomaba y Tello cobró penal. Jugada polémica que el VAR ratificó. Nardelli se hizo cargo de la ejecución, cambió penal por gol y Tigre se puso 2-1.

Tigre salió al segundo tiempo sin cambios, Flores tuvo dos clarísimas que Acosta le ahogó sobre la línea y fueron la mala señal de lo que se venía: los mismos errores en el fondo que permitieron que Bou pusiera el 2-2 a los 15 del segundo tiempo después de girarle a Nardelli y patear.

Y a los pocos minutos llegó el baldazo de agua fría: pateó Moreno, tapó Tagliamonte y en el rebote se la llevó puesta Aguirre. Tigre quedó grogui y con la urgencia de ir a buscar otra vez el partido, ya con Brahian Aleman en cancha (salió Maroni).

Lanús se adueñó de los tiempos y de la pelota y comenzó a jugar con la desesperación de Tigre. El arco de Acosta quedaba cada vez más lejos y los cambios tampoco aportaban nada que rompiera el molde (Londoño y Espíndola ingresaron por Armoa y Garay).

El Matador intentó empujar pero todo se diluía rápido. Lanús planchó el partido lo más que pudo, hizo tiempo y terminó resistiendo. De esta manera, Tigre consumó su séptima derrota en el torneo y sigue último en su zona (solo no está último en la tabla general por diferencia de gol).