Algo que suele frustrar y poner los nervios de punta a muchas mamás y papás primerizos es el llanto de su bebé, sobre todo cuando es prolongado, no se sabe a qué se debe y menos cómo calmarlo.
Lo primero que hay que saber es que todos los bebés lloran y no debes culparte por eso. Y mucho menos perder la calma. Es imposible que que puedas ayudar a tu bebé a encontrar la calma, si tu no la tienes. Si te es necesario, pide ayuda.
¿Por qué el bebé llora?
Acá una lista de las razones más frecuentes porque los bebés lloran. Con el pasar de los días, los padres irán conociendo el llanto de su bebé e identificando con mayor precisión a qué se debe.
- Tiene hambre. Lleva un registro de las horas en que lo alimentas. En las primeras semanas los bebés no pasan mucho más de 4 horas sin alimentarse. Estate atento a signos tempranos de hambre, tales como el empezar a mover los labios (como cuando succiona) o cuando busca poner los puños en su boca.
- Tiene frío o calor. Vista a su bebé con la misma cantidad de capas que usted tiene para sentirse cómodo.
- Tiene el pañal mojado o sucio: revise el pañal. En los primeros meses, los bebés necesitan cambiar el pañal con mucha frecuencia.
- Tiene cólicos. Los cólicos y los gases son una de las molestias que con más frecuencia afectan al bebé lactante.
- Tiene fiebre. Revise la temperatura del bebé. Si su bebé es menor de 2 meses y tiene fiebre, ve a una guardia o comunícate de inmediato con el médico que lo atiende.
- Está demasiado estimulado.
- Esta aburrido.
- Estrés. El llanto es el mecanismo que tienen los bebés para liberar el estrés.
Tips: ¿Cómo puedo ayudar a calmar al bebé cuando llora?
Prueba algunos o varios de estos consejos por no menos de 10 minutos. No hay recetas infalibles (el que te lo diga te miente) y habrá ocaciones que no sabrás por qué comenzó a llorar y qué fue lo que lo calmó.
- Mecer. El movimiento suave y rítmico es de gran ayuda para calmar al bebé. Busque distintas posiciones. Al bebé con cólicos o gases le suele venir bien mecerlo apoyado en el brazo boca abajo, con la cabeza recostada en el pliegue del brazo con el antebrazo.
- Un paseo por la casa. El aburrimiento también es motivo de llanto. Llevar al bebé por la casa, ir enseñádole distintas cosas, o simplemente contándole y haciédolo parte de lo que vamos haciendo, sirve que que el niño aburrido se calme.
- Masajes. Las caricias y movimientos suaves en el estómago y en las espalda pueden ayudar al niño que esté molesto con por gases.
- Desnuditos está mejor. A veces puede ser que el pañal de apriete o que tenga cólicos. Liberarlo del pañal y dejarlo mover a sus anchas puede funcionar.
- Chupete. El succionar ayuda a calmar al bebé. Ofrézcale un chupete.
- Canto. Cántele suave. Hay cientos de bellísimas canciones de cunas, nanas, arrullos para compartir con su bebé en estos momentos.
- El calor de mamá. El contacto piel con piel con mamá, el calorcito y el sonido de su corazón, muchas veces son el mejor tranquilizante
- El cochecito. Todos los padres lo dicen que a veces con tan sólo sentar al niño en su cochecito y andar un ratito por la casa o por la calle, el vaivén y traqueteo hace el que se tranquilice.
- Un sonido tranquilizante. Los sonidos que le recuerdan al bebé cuando estaba dentro del útero pueden ser tranquilizantes, como un dispositivo de ruido blanco, el zumbido de un ventilador o una grabación de los latidos del corazón.
- Envuelva a su bebé en una manta grande y delgada para ayudarlo a sentir una sensación parecida a cuando estaba abrigado en el útero materno.
- Agua. Un baño con agua tibia también ha resultado efectivo a la hora de parar las lágrimas.
- Dar el pecho. Es una estrategia que aúna varias: el calor de la mamá, la cercanía al sonido rítmico del corazón, el vaivén de estar en los brazos y la succión.
Si nada de esto parece funcionar, no está mal dejar al bebé en un lugar seguro (tal como una cuna o un asiento para bebés) y tomarse tiempo para tranquilizarse. Salga de la habitación y respire profundamente unas cuantas veces. También considere llamar a un amigo o familiar.
Lo que nunca debes hacer
- Gritarle y retar al bebé: sólo aumentarás su estrés. Llorará más fuerte y por mas tiempo.
- Sacudirlo: puede causar gravísimas lesiones.
- Dejarlo llorar sin atenderlo: esto no lo calmará y generará inseguridad en el bebé.
Recuerde:
- Todos los bebés lloran, así es como se comunican.
- Siempre hay que responder cuando el bebé llora, aunque habrá veces que, a pesar de intentar todo, no podrá conseguir detener el llanto.
- El bebé puede llorar todos los días hasta tener 4-5 meses de edad.
- Frecuentemente los bebés lloran más por las tardes. Al atardecer, cuando parece acumularse el cansancio del día, es conocido como “el horario de las brujas” que parecen despertar estos llantos inaquietables de los bebés.
- El llanto puede durar de 30-40 minutos e incluso más. Un bebé puede pasarse 4-5 horas al día llorando.
- Frecuentemente los bebés lloran intensamente cuando no tienen dolor, aunque puede parecer que lo tuvieran.
- El llanto puede empezar y detenerse y usted no sabrá por qué.
- Puede ser posible que el llanto no pueda ser detenido por un período prolongado, no importa lo que usted haga.
- Sepa que aunque parezca que nunca va a terminar, el llanto finalmente se detendrá.